Perro y gato: ¿cómo hacerlos convivir en la misma casa?

Perro y gato: ¿pueden convivir?
Lee el artículo y ¡descubre cómo hacer que se conviertan en óptimos coinquilinos!

Consejos prácticos

Perro y gato: ¿pueden convivir?

Para los amantes de ambos, resulta imposible elegir.

¡Aprendamos entonces a conocer las maneras de hacer que perro y gato convivan del mejor modo posible!

Hacer que estén de acuerdo es posible, veamos cómo.

Perro y gato: ¿quién ha dicho que no es posible?

Para tener perro y gato bajo el mismo techo debes comprender las diferencias de comportamiento que caracterizan a uno y otro, empezando por su manera de razonar y relacionarse.

La interpretación de las señales de perro y gato.

El perro es un animal sociable y para comprenderlo basta observar su comportamiento; para él ser sociable es un instinto natural.

Los perros están acostumbrados a formar grupo y a jugar juntos, al contrario de los gatos, que se evitan lo más posible.

Por eso el perro tiende a correr detrás del gato para jugar con él, pero así lo único que consigue es asustarlo.

El gato es un animal independiente, no busca a su amo ni quiere jugar todo el día.

El minino cuando está nervioso mueve la cola mientras el perro lo hace porque está contento y quiere jugar. Este aspecto es muy importante porque, cuando uno ve que el otro mueve la cola, traduce el gesto con el significado que él le atribuye, tergiversando lo que cada uno quiere expresar realmente. El perro, al ver que el gato mueve la cola, piensa que está contento y se acerca para jugar, pero para el gato no es justo el momento de divertirse en compañía.

Hablan dos lenguajes diferentes

Como hacer que nazca una amistad

Para convertirse en buenos amigos y convivir en la misma casa respetándose recíprocamente, ambos tienen necesidad de tiempo. Tienen que aprender el idioma del otro e interpretarlo. En eso desempeñas un papel importante: te tocará a ti hacer las presentaciones y establecer las bases para su amistad.

La cosa más sencilla sería acostumbrarlos a convivir con la otra especie ya desde que son pequeños. Generalmente tienen menos problemas para entrar en relación y convivir con el otro. Hacer que convivan animales ya adultos es más difícil, se requiere más prudencia.

En los primeros días de convivencia, trata de distinguir los ambientes pero mezclando juegos o mantas para que empiecen a familiarizarse con el olor del otro.

El primer encuentro debe ser muy cauto y con las debidas precauciones: trata de retener el perro con la correa y déjale una vía de fuga al gato, en caso de que se sintiera amenazado.

Para ambos, perro y gato, evita siempre dejarlos en espacios en los que no tienen posibilidad de fuga.

Observa sus reacciones y considera si ya están listos para quedar libres juntos o no. A menudo no basta un único encuentro, prueba de nuevo cada día con un poco de paciencia. Dale tiempo a los animales para que se estudien y empiecen a comprenderse.

Conclusiones

Hacer que convivan pero y gato no es algo inmediato pero con el tiempo y las artimañas que hemos visto es posible.

Seguramente habrá perros y gatos más propensos a trabar amistad que otros. Lo importante es tener paciencia y respetarles en sus tiempos de recíproco conocimiento y aceptación.

Para mimar a ambos y hacer que se sienta queridos, utiliza el justo nutrimento; en el sitio encuentras líneas de alimentos para Perros y Gatos estudiados ex profeso para sus exigencias y sus necesidades: Schesir.com

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