El gato en invierno: como ayudarlo a afrontar las bajas temperaturas de la mejor manera.

El gato en invierno tiene necesidades y exigencias específicas.

Lee el artículo para hacer que esté bien incluso en los meses con las temperaturas más frías.

Consejos prácticos

El gato en invierno tiene necesidades específicas.

La temperatura del cuerpo de un gato es mayor respecto a la de los humanos; pese a esto, el animal percibe de todos modos el frío y la humedad. Por lo tanto debemos prestar atención y ayudarlo a protegerse.

Leamos algunas sugerencias a seguir.

 

¿Gato de apartamento o amante del exterior?

El gato de apartamento, acostumbrado a no salir, en invierno buscará fuentes de calor como mantas, radiadores o estufas. Pasará la mayor parte del día acurrucado en el lugar caliente, levantándose sólo para comer. Mímalo en tu regazo, a lo mejor envolviéndolo en una manta, pero dale importancia también a los momentos de juego: romper el sedentarismo es importante para mantenerlo activo y feliz.

En cambio, los mininos que suelen salir, en invierno necesitan estar protegidos del hielo. Por lo general no son propensos a dejar que los vistan como pasa con los perros. Por lo tanto hay que adoptar alguna cautela, como por ejemplo hacer que salga durante las horas menos frías y preferir zonas resguardadas y calentadas por el sol.

En caso de que fuera posible encontrar zonas con estas características, es fundamental encontrar momentos para jugar con él en casa, haciéndole correr, trepar, es decir compensando su deseo de movimiento.

Ten presente que, en invierno, a muchos gatos les crece una capa de pelo que sirve de “coraza” y les ayuda a afrontar mejor las salidas con bajas temperaturas.

 

El gato en invierno: la alimentación más correcta

Tanto que sea un gato de apartamento como uno al que le gusta salir, en invierno tiene necesidad de modificar ligeramente su alimentación. Una parte de la energía que el minino consigue con el alimento se utiliza para su termorregulación: proporcionándole una pequeña cantidad más de alimento, tendrá la energía necesaria para regular su temperatura. Para evitar proporcionarle alimento (y por lo tanto energía) en exceso, que daría lugar a sobrepeso, pide consejo a tu veterinario y a la nutricionista de Schesir, siempre a tu disposición, que sin duda sabrán ayudarte.

En lo que se refiere a los alimentos, en el sitio de Schesir, encuentras las líneas seleccionadas para cada necesidad de tu gato.

Asegúrate de que el agua y el cuenco estén siempre presentes en un lugar caliente y protegido, de modo que el gato no coja frío mientras come.

Para que el gato esté bien en invierno: sigue estas sugerencias

En invierno al gato le apetece dormir más que de costumbre, adormecido con el calor de las mantas. Sigue estas indicaciones para que el día le resulte agradable y divertido:

  • Deja las persianas abiertas para que entre la luz y eventuales rayos de sol, de modo que el gato pueda ir a calentarse.
  • En el caso de que pase todo el día fuera de casa y la calefacción estuviera apagada, deja a disposición mantas donde el gato pueda refugiarse y calentarse.
  • Pon algún juego cerca de las mantas para que pueda encontrarlo autónomamente y divertirse.
  • En cuando terminas de trabajar, dedícate a él: mímalo y juega con él para que esté activo y sea feliz.

 

Conclusiones

Siguiendo las precauciones que hemos leído en el artículo, tu gato vivirá mejor en la estación fría. Trata de hacerlo jugar para interrumpir el alternarse sueño/comida, dedícate a él para que esté activo y alegre. ¡Cuando llegue el verano estará en forma estupenda!

Si el artículo te ha gustado compártelo con amigos y parientes; ¡te agradecerán el que les hayas descubierto los trucos para afrontar un sereno inverno junto al gato!

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